Correo electrónico
Consultas generales, propuestas de crónicas y pedidos de corrección: info@lespetitesrobesnoires.com. Respondemos en un plazo de 48 a 72 horas hábiles.
Para dudas sobre el proceso de incorporación, la cobertura de una iniciativa o el envío de material a la redacción, estos son los canales habilitados y el plazo estimado en que recibirás una respuesta.
Consultas generales, propuestas de crónicas y pedidos de corrección: info@lespetitesrobesnoires.com. Respondemos en un plazo de 48 a 72 horas hábiles.
Para temas urgentes de cobertura o coordinación de agenda: +54 9 11 9512 4366. Atención de lunes a viernes de 9 a 18 h.
Las reuniones de pauta editorial se agendan con 48 horas de anticipación. Confirmamos la cita por correo y enviamos la guía de temas a tratar antes del encuentro.
Si enviaste material o una propuesta y no recibiste respuesta en el plazo indicado, escribinos con el asunto "Seguimiento" y el número de referencia que te asignamos al recibir tu mensaje.
Antes de escribir, revisá la sección de dudas habituales sobre el proceso de incorporación, requisitos de formato y tiempos de publicación. La mayoría de las consultas se resuelven ahí sin necesidad de contacto directo.
Primeros pasos en la redacción
Antes de sumarte a la cobertura, conviene que conozcas cómo organizamos el trabajo diario, qué tiempos manejamos y qué esperamos de cada colaborador.
Cada nota que publicamos sigue un recorrido editorial definido: desde la primera conversación con la fuente hasta el momento en que el texto sale a la calle. Acá está el detalle de cada etapa.
Recibimos la solicitud por correo o por teléfono y la registramos en la agenda de redacción. Definimos el tema, el enfoque y los plazos estimados antes de pasar a la siguiente fase.
Buscamos vecinos, referentes barriales y documentos públicos que den contexto al tema. En esta etapa se define qué voces van a aparecer en la nota y qué datos necesitamos confirmar.
Salimos a la calle: entrevistas presenciales, registro de testimonios y observación directa del lugar. La idea es que la crónica tenga textura real y no se quede solo en declaraciones.
Escribimos el primer borrador, lo ajustamos con el editor y verificamos que cada dato tenga respaldo. Acá se define el tono final y se recortan los fragmentos que no aportan.
La nota se publica en el diario y se difunde por los canales habituales. Después de la salida, hacemos un seguimiento de la respuesta de los lectores y de posibles réplicas de las fuentes.